Estuve en Montréal, la semana pasada, en la Conferencia anual de Cornerstone International Group, red de headhunters internacional a la que pertenecemos como la oficina de Argentina (www.cornerstone-group.com), desde nuestra área de INtalent.

Debo decir que lo más interesante de la conferencia fue la ciudad de Montréal… hermosa, tan europea, con gente tan acogedora, bares y cafecitos por doquier evidenciando su gran espíritu latino. Un placer. Nuestros colegas canadienses, de diez.

Desde el punto de vista del business, los europeos apichonados, con una baja importante de actividad, los asiáticos envalentonados, con un gran movimiento. Los latinoamericanos muy bien, gracias.

Increíblemente, los grandes temas no aparecieron. EL TEMA: el negocio del headhunting va a cambiar abruptamente.

  1. Las redes sociales están cambiando el negocio, corroyendo la base de su estructura. ¿importan hoy los contactos? Con las redes sociales, todos podemos contactarnos con todos sin intermediarios. Quizás esto todavía no fluya para el nivel de CEOs, pero lo hará rápidamente, ya que de a poco, profesionales activos en las redes sociales ocuparán las posiciones de Ceos. El gran tema… si no vendo los contactos o el acceso… ¿cómo agrego valor a mi cliente?
  2. La vieja estructura organizativa por países y/o por zona, tal como estamos hoy organizados, está siendo desafiada por la operación misma. ¿Qué sentido tiene esto en un mundo global, donde todos están interconectados? De hecho, cuando buscamos en Argentina, miramos también en otros países, porque ya no sentimos que haya países sino regiones. Lo mismo ocurre con nuestros colegas griegos con Turquía. Esto no se ordenará. Lo que necesitamos es tirar por la borda este viejo modelo de organización y pensar uno nuevo que se ajuste a los nuevos modelos de negocio. Los clientes globales quieren servicios globales.

En síntesis, de lo importante no se habla.

Pero esto no nos llama la atención, ya que en estos años se está dando un quiebre gigantesco entre los modelos imperantes en el siglo XX y los nuevos. Está claro que lo anterior no funciona, pero no está para nada claro cómo será el modelo imperante en los próximos años.

Frente a esta incertidumbre… mejor no tocar el tema.

¿Te pareció interesante?

¡Compartilo con tus amigos!