Por primera vez en la historia de la humanidad, la gente más grande (… es decir, de más edad) se siente más feliz.

Como dijimos en la entrada anterior, el Segundo Tiempo surge de la tensión de los valores de la juventud y una nueva etapa de la vida en la que se puede dedicar tiempo a otras cosas: una segunda juventud. Obsesionados por la vitalidad y la energía, con más tiempo libre y posibilidad de disfrutar, los Baby Boomers – algunos de los cuales ya son abuelos!- inician una época de exploración, viajes, aventuras marcada por una necesidad de actualizarse y de aprender cosas nuevas.

Desde el punto de vista del trabajo, cambia la curva de carrera: ésta se define por la intensidad del trabajo en cada período de vida. La curva tradicional de carrera era la siguiente: iba creciendo con los años (mayor complejidad del rol) hasta el momento del retiro en que caía en picada abruptamente.

En este Segundo Tiempo, esa curva de carrera se modifica y se presenta una desaceleración de la carrera (¡ojo! por decisión propia) vs. la caída abrupta anterior, como se ve en la siguiente imagen:

Esta desaceleración depende de 5 factores:

La carrera se desacelera, seguimos trabajando pero queremos otras cosas del trabajo. Calidad de vida, disfrute, aportar a los demás, enseñar, ayudar…

Una nueva época de trabajo para los Baby Boomers, que da muchas satisfacciones y permite contribuir.

Pero, pero pero, esto significa una redefinición de la identidad profesional. Cómo se hace? cómo se vive la transición? cuáles son las estrategias?

Para explicar estos pasos, nos remitiremos a la teoría de Herminia Ibarra, planteada en su libro Working Identity

Ya saben todos los que vienen a visitarme para hablar de estos temas, que se van con la tarea de leer el libro de Herminia y planear los próximos pasos.

Para el próximo post, la teoría de Herminia. Cómo redefinir la identidad profesional. Cómo dejar de ser un “ex”.

Hasta la próxima…

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