¿Creés que lo que te pasa en tu vida impacta en el trabajo? Sí, claro, es así. Esencialmente porque los distintos momentos que atravesamos a lo largo de nuestra vida modifican los “drivers” a partir de los cuales tomamos decisiones, impactan en nuestras prioridades y en nuestra sensación de bienestar.

¿Cómo se explica? Todos y todas en nuestra vida atravesamos tres ciclos que corren en simultáneo, como aprendí del maestro Edgar Schein: 1. El ciclo biológico, que va del nacimiento a la muerte. 2. El ciclo social/familiar, que tiene hitos como la salida de la casa de los padres, la pareja, los hijos, los nietos. 3. El ciclo laboral, que va desde la elección de la universidad o el primer trabajo, hasta el último.

Cada uno de estos ciclos tiene momentos de crisis o tensión, y momentos de calma, que se representan con picos y valles, como se ve en el gráfico.

Fuente: Ciclos Vitales de Edgar Schein

Algunos ejemplos: en el ciclo del trabajo, un momento de pico es cuando empezamos a liderar gente, ya que es una situación de gran aprendizaje, o un cambio de trabajo, que nos demanda marcar la cancha y generar nuevas relaciones, entre otras cosas. En el ciclo de las relaciones, un gran pico se da cuando dejamos la casa paterna. En el ciclo biológico, un gran momento de estrés ocurre, por ejemplo, en la menopausia.

Ahora, en esta danza de los ciclos vitales, ocurre que se entrecruzan y se influencian, se impactan, chocan y se potencian. Si tenemos más de un ciclo en pico – es decir en situación de tensión y fuerte demanda – se convierten en ciclos fatales o mortales… Gran estrés, mucha demanda, mucha ansiedad.

¿Por qué afectan las decisiones?

Veamos un ejemplo: Lorena es gerente en una empresa y ha tenido su primer hijo. Este gran cambio en su ciclo vital de las relaciones la ha transformado. Ha resignificado el tiempo, por ejemplo, y no le es lo mismo estar en una reunión que es una pérdida de tiempo… Preferiría tener más flex-time. Si bien estaba muy contenta trabajando en la empresa, hoy valora otras cosas. El escenario no es el mismo.

Dos fenómenos a considerar en relación a este tema:

1. Cada vez hay más planificación en los jóvenes. Por ejemplo,  Jessica dice: “Me acabo de recibir, ya estoy viviendo en pareja, pero vamos a tener un bebe recién dentro de 4 años. Antes quiero consolidarme profesionalmente...”. Es el fenómeno de nuestra época: la gente decide.

2. Para la generación Baby Boomer, se abre un nuevo panorama por primera vez en la historia de la humanidad y debido a la prolongación de la expectativa de vida. Con 60 o más años, se sienten plenos, los hijos están grandes y pueden tomar decisiones tomando en cuenta los tres ciclos vitales. Este es el fenómeno que yo denomino Segundo Tiempo: 20/30 años de vida productiva, con energía y capacidad, sin hijos, y una vuelta a los valores de la juventud.  Una etapa de plenitud.

Es por esto que las investigaciones muestran que la felicidad ¡está aumentando con la edad!

Concluyendo… La estrategia de carrera de cada persona está dada por la definición de qué y cómo invertir nuestra energía y nuestro tiempo. En esas definiciones, cada vez es más relevante el impacto de los ciclos vitales.